La firma estadounidense Boeing confirmó un principio de acuerdo para la venta de 30 aviones a la compañía iraní Aseman Airlines, pero aclaró que el convenio está pendiente de la autorización del Gobierno de Donald Trump.

El memorando de acuerdo, por un monto inicial de unos 3.000 millones de dólares, establece la venta a Aseman de 30 aviones 737 MAX y los derechos para una posterior entrega de otros 30 aparatos del mismo modelo, informó Boeing en un comunicado.

El valor recogido, que se elevaría hasta los 6.000 millones si Aseman ejerce ese derecho de compra sobre las unidades adicionales, tiene en cuenta el valor de la lista de precios, pero puede ser menor si se aplican descuentos.

La firma estadounidense precisó que las negociaciones habían sido autorizadas por el Gobierno estadounidense, aunque no aclaró si fue el actual, presidido por el republicano Donald Trump, o el que encabezó hasta el 20 de enero pasado el demócrata Barack Obama.

La compañía indicó que ese permiso provisional para las negociaciones fue concedido teniendo en cuenta que “Irán había cumplido con sus obligaciones recogidas en el acuerdo sobre su programa nuclear firmado en 2015”.

“Todos y cada uno de los contratos con las aerolíneas de Irán dependen de la aprobación del Gobierno de Estados Unidos”, insistió la firma en la nota corporativa.

La aprobación final de este acuerdo, del que ya había dado cuenta Aseman desde Teherán, depende de la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.

Se trata del primer contrato que anuncia Boeing con una aerolínea iraní desde que entró en la Casa Blanca Trump.

El 12 de diciembre pasado se anunció otro pedido a Boeing de la firma Iran Air de 80 aviones (50 unidades modelo 737 MAX, quince 777-300ER y quince 777-9), en un contrato por unos 16.600 millones de dólares.

Las entregas del primer contrato, con Iran Air, están programadas inicialmente para el año próximo, mientras que en el caso de Aseman será en 2022.

Estas operaciones, sin embargo, dependerán de la aprobación final del Gobierno de Trump, que mantiene hacia Irán una política más dura que la que tenía Obama y que ha criticado en duros términos el acuerdo sobre el programa nuclear iraní firmado en 2015.

Información de El Economista