Durante una protesta contra el gobierno nacional en San Antonio de los Altos, estado Miranda, Diego Arellano recibió un balazo en el pecho. El hombre de 31 años era un apasionado por la naturaleza, biólogo especializado en reptiles, y karateca.

Diego Arellano fue asesinado durante la tarde de este martes, tras un recibir un balazo en el pecho al mediodía mientras participaba en una protesta contra el gobierno de Nicolás Maduro en San Antonio de los Altos. Hace algunos años, el hombre de 31 años de edad había emigrado a Portugal en busca de mejores oportunidades, pero decidió regresar al país al no encontrarlas en su área de especialización, contó a El Estímulo una amiga cercana, quien prefirió no revelar su nombre.

Su muerte es la número 43 de la lista que no ha parado de sumar nombres desde el 6 de abril, cuando comenzaron las manifestaciones opositoras.

Biólogo egresado de la Universidad Central de Venezuela, especializó su conocimiento en reptiles. Trabajó en el Instituto de Estudios Avanzados y en el zoológico de Caricuao, y recientemente tenía un cargo en la fábrica de sueros antiofídicos de la UCV.

Su pasión por los animales era evidente. Su perfil de Facebook tiene tal vez más fotos de serpientes que de él mismo, y unos videos subidos por él mismo revelan que no temía experimentar al momento de evaluar las reacciones de los depredadores.

Dispuesto siempre a compartir lo que sabía, dictó talleres gratuitos en escuelas sobre escorpiones y biología.

Dentro de los scouts era ampliamente conocido. “Era excelente guía. Con una determinación increíble. Deportista premiado en artes marciales, apasionado a los ofidios y los arácnidos. Fan del Caracas Fútbol Club, un hombre con un potencial enorme y con mucho que aportar”, recordó Gerardo Sarmiento, su amigo.

Los scouts se debaten entre el duelo y la angustia: Antes de definir cómo rendirán honores a Diego, esperan que los amigos que lo acompañaban durante la protesta y que lo vieron caer rindan declaraciones ante el Servicio Bolivariano de Inteligencia sobre sus últimos minutos de vida.

La naturaleza perdió un enamorado.

Fuente: El Estímulo