El volumen de monedas y billetes que circula en la economía venezolana no depende de la banca, sino que obedece exclusivamente al Banco Central de Venezuela (BCV), que se apoya en la Casa de la Moneda para tales efectos.

El ente emisor tiene el monopolio de la emisión de billetes y monedas que circulan en el país. Es importante resaltar que es el BCV el que abastece la demanda de monedas y billetes que distribuye la banca para satisfacer las necesidades de los clientes, tanto por taquilla como por cajeros automáticos.

Lo que vemos es que dado que la liquidez en julio pudo haber crecido cerca de +31% intermensual, lo cual la ubicaría en 420% anualizada, si esta situación se mantiene es altamente probable que venga una crisis de efectivo ante la aceleración inflacionaria actual.

La oferta de billetes viene casi en su totalidad proveniente del exterior y una muy pequeña porción de la Casa de la Moneda de Venezuela. El papel que se utiliza para la impresión de los billetes es 100% importado, con la finalidad de mantener la alta calidad del mismo. Ante las sanciones financieras en puerta que pudiese recibir Venezuela, esto complicaría el flujo o velocidad de entrada de billetes a la economía en comparación al ritmo con el cual crece la liquidez.

Liquidez sin preocupación 

Adicionalmente debemos señalar que la liquidez bancaria no es motivo de preocupación, en este momento.  Por el contrario, los niveles de reservas bancarias excedentarias (nivel de liquidez de la banca para conceder créditos) en lo que va de año ha aumentado 1.098% frente a 2016, para una cifra al cierre del 1° de agosto del año en curso de Bs. 7.209.435 millones.

Esto representa una disponibilidad de más de la mitad (55%) del total de la cartera de crédito del sistema, lo que nos permite apreciar que la banca mantiene, a la fecha, amplio nivel de liquidez.