La estatal Petróleo de Venezuela (Pdvsa) ha acumulado recursos suficientes en sus cuentas, tanto al reducir las transferencias al Banco Central de Venezuela (BCV) como al recurrir a algunos de sus propios recursos, para poder cumplir con su deuda en efectivo, estima la firma Torino Capital.

El jueves, 6 de abril, la petrolera emitió un comunicado donde notificaba a los inversionistas que estaría pagando capital y amortización por 2.100 millones de dólares sobre el bono PDVSA 2017 con cupón a 5,25%, según lo programado para el 12 de abril.

Igualmente, destacó que ya ha empezado a efectuar las transferencias por $122 millones en cupones en los bonos PDVSA 2007 y 2037, que también se pagan ese día, “lo que sugiere que los tenedores de esos bonos recibirían su pago incluso antes de lo pautado”, resalta la firma en su informe.

El comunicado, reseñan, apaciguó muchas inquietudes en torno a un eventual impago, lo que centra la atención hacia el período de octubre-noviembre, cuando la nación deberá pagar un monto adicional de 3,5 millones de dólares en un lapso de 35 días.

Para ellos, una variable “clave” a observar esta semana se refiere a las reservas internacionales del BCV. En caso de que Pdvsa efectúe los pagos sin recurrir a las reservas internacionales –como prevén que será el caso– sería “una buena señal”, porque significa que la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones de deuda “no se está deteriorando tan rápidamente como temen muchos participantes”.

“Históricamente, las reservas tienden a declinar al menos dos días antes de que se realicen los pagos de la deuda principal cuando es el BCV el que los financia. Esto implica que estaríamos en presencia de alguna transferencia al BCV en las cifras de las reservas internacionales del lunes (que serán emitidas el martes en la tarde) a más tardar”, proyectan los especialistas.

Torino, además, precisa que su valoración de las cuentas externas de Venezuela para 2017 genera un estimado S1.000 millones en déficit en cuenta corriente y 7.400 millones de dólares en necesidades de financiamiento externo bruto.

De esto, esperan que Venezuela cubra tales necesidades con una combinación de ventas de activos y emisión de nuevos pasivos. “Incluso si parte de su acceso a las fuentes de financiamiento es más limitado de lo que prevemos, creemos que el Gobierno estaría dispuesto a aceptar menos importaciones que las de nuestro escenario de referencia para evitar el impago”, proponen.

Los especialistas exponen que una “fuente clave de financiamiento” serían las importaciones desde China. Consideran que el país dispone actualmente de alrededor de 7.000 millones de dólares en recursos no ejecutados de los préstamos y líneas de crédito anteriores de China para pagar las importaciones realizadas dentro del marco de los convenios de cooperación.

China, continúan, es el único socio comercial principal cuyas exportaciones a Venezuela están creciendo este año, con lo que anticipan que $2.100 millones de las necesidades de financiamiento del país se cubrirían con esos recursos.

Igualmente, estiman que la economía hará uso de 1.600 millones de dólares de las reservas internacionales del BCV, lo que las hará declinar a $9.400 millones a finales de año.

“Una operación parcialmente exitosa en la gestión de pasivos, de realizarse, les permitiría refinanciar $700 millones de la amortización de los bonos P17N y P20 pagaderos hacia finales de año”, indican.

Los economistas explican que la emisión de nuevos pasivos por parte de Pdvsa, incluido el empleo de los arreglos financieros, tales como el préstamo de Rosneft -petrolera rusa-, le permitiría cubrir $1.600 millones. Ahora, el remanente del financiamiento se cubriría con las ventas de activos o préstamos respaldados por los pasivos existentes, tales como la operación de Fintech, así como $600 millones en importaciones cubiertos por el sector privado.

Fuente: El Universal