El banco de inversión Goldman Sachs Group Inc. compró aproximadamente 2.800 millones de dólares en bonos de la estatal Pdvsa, que estaban en poder del Banco Central de Venezuela (BCV), según confirmaron al diario The Wall Street Journal fuentes relacionadas con la operación.

“La división de administración de activos del banco con sede en Nueva York pagó la semana pasada 31 centavos por dólar, cerca de $865 millones, por los bonos emitidos por la petrolera estatal Pdvsa en 2014, que vencen en 2022, según cinco personas al tanto de la transacción. El precio representa un descuento de 31% sobre los valores negociables de los bonos venezolanos con vencimiento en el mismo año”, señaló un reporte del rotativo norteamericano este domingo.

La operación se produce en medio de una alta tensión política, una profunda recesión económica y una creciente presión por parte de la Asamblea Nacional, cuyo presidente, el diputado Julio Borges, ha enviado cartas a los principales bancos de inversión de la región y del mundo para que no lleven a cabo operaciones de financiamiento con el Gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Las fuentes relacionadas con la operación dijeron a The Wall Street Journal que “Goldman Sachs está apostando a que un cambio en el gobierno podría más que duplicar el valor de la deuda, que negocia a tasas muy rebajadas con rendimientos de alrededor de 30% debido a los miedos crónicos por defecto”.

El medio estadounidense añadió que “un alto funcionario venezolano de finanzas confirmó el acuerdo, pero se negó a dar más detalles”.

Goldman Sachs no negoció la transacción con el Gobierno venezolano, sino que compró los bonos a través de un corredor sin nombre, según dijeron a The Wall Street Journal tres de las personas al tanto de la transacción.

El rotativo norteamericano hizo alusión a las reiteradas advertencias que ha hecho la Comisión de Finanzas del Parlamento al advertir que una futura administración desconocería cualquier operación financiera que llevara a cabo algún ente financiero con el actual Gobierno.

“Esta es una mala decisión no sólo desde el punto de vista ético, sino también desde la perspectiva del negocio”, dijo a The Wall Street Journal el diputado a la Asamblea Nacional y miembro de la Comisión de Finanzas, Ángel Alvarado, y añadió que un nuevo Gobierno dirigido por la oposición, si accediera el poder, se abstendría de hacer negocios con Goldman Sachs, cuya sucursal de administración de activos gestiona 1,3 billones de dólares, de los cuales aproximadamente 40 mil millones de dólares los destina a los mercados emergentes.

“Los títulos de deuda de Venezuela también forman una gran parte de los índices de bonos que los principales fondos de renta fija miden por su desempeño en contra. Venezuela tiene que pagar 4.600 millones de dólares para cencelar su deuda durante el resto del año. Para hacer los pagos, el Gobierno, con escasez de dinero, ha tenido que recurrir a una serie de medidas ad hoc, incluyendo hipotecar a Citgo Petroleum Corp”, destacó el reporte de The Wall Street Journal.

Los bonos de Pdvsa 2022, comprados por Goldman Sachs la semana pasada —puntualizó el medio norteamericano— habían estado hasta hace poco en poder del BCV. “Las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela saltaron de 442 millones de dólares a 10.800 millones de dólares el jueves, el día en que se completó el acuerdo de bonos, según cifras oficiales”.

De acuerdo con el director de la firma Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, Pdvsa emitió un bono en el 2014 con vencimiento en 2022, que posteriormente fue adquirido en su totalidad por el BCV por un monto de 3.000 millones de dólares.

“Esos bonos figuraban en el balance del BCV comoʽotros activos en divisasʼ. Luego se entregaron a un intermediario y estos a Goldman Sachs”, escribió Oliveros en su cuenta de Twitter.