El 1º de noviembre el presidente Nicolás Maduro, presentó en cadena de radio y televisión el nuevo billete de Bs 100.000 bolívares, que llegó a los bancos de Caracas el 3 de noviembre. Pero ese mismo día, la pieza monetaria ya había cruzado la frontera y se posicionaba detrás de las vidrieras de las casas de cambio de La Parada, a escasos metros del puente internacional Simón Bolívar.

El papel de 100.000 bolívares llegó a la par a la capital venezolana y a Cúcuta, incluso antes de ser conocido por los tachirenses en San Cristóbal.

“Yo tuve en mis manos ese billete de Bs 100.000 bolívares el 3 de noviembre. ¿Cómo llegó? Los venezolanos lo traen para cambiarlo por pesos o venderlo”, dijo a El Estímulo un cambista de la frontera que pidió no ser identificado.

Que un venezolano vaya a Colombia a comprar alimentos, medicinas o cualquier otro producto que escasea en su país y cambie sus bolívares a la moneda colombiana, no es nuevo. Lo que sí llama la atención es el negocio que se inició con la venta de los bolívares.

Tenía ahorrados un millón de bolívares en billetes nuevos, quería cambiarlos a pesos y me salió mejor venderlos por una comisión porque me pagaron Bs 750.000 la semana pasada porque los compraban al 75%. Salí bien parada, transfirieron a mi cuenta Bs 1.750.000 bolívares. Cambiándolos de bolívares a pesos (a una tasa de 0.09) me daban 90.000 pesos y al llevarlos por transferencia nuevamente a bolívares (al cambio de 0.07) solo me transferían Bs 1.285.714”, explicó Marina, habitante de la frontera que vendió hace más de cinco días sus billetes.

Quienes residen en la zona aseguran que el negocio de venta de billetes se incrementó en los últimos meses, sobre todo con la salida en enero del nuevo cono monetario venezolano y que paradójicamente el Banco Central de Venezuela no distribuye a los estados fronterizos. Pero abunda en las casas de cambio de Cúcuta.

A diario cientos de personas cruzan al territorio colombiano no solo desde San Antonio del Táchira, sino también por los puentes Francisco de Paula Santander en Ureña y el puente internacional Unión, ubicado en Boca del Grita, municipio García de Hevia, al norte del Táchira, con el fin de multiplicar los billetes nuevos que han logrado reunir.

 

– NUEVA DISTORSIÓN –

La llegada del billete de Bs 100.000 ha generado una distorsión severa en la economía de frontera, aseguró el concejal de San Antonio del Táchira, Carlos Chacón.

Es la peor distorsión económica en la historia, nunca había visto nada igual. El día que llegaron los billetes de Bs 100.000 bolívares a Cúcuta los estuvieron comprando hasta en 90% de su valor. Entre el precio del bolívar en efectivo y por transferencia existe una diferencia hasta de 100%”, dijo.

En los últimos días por cada billete de Bs 100.000 en las casas de cambio se pagan 95.000 bolívares a través de una transferencia bancaria, precisó el concejal fronterizo que comentó que apenas ha visto el billete.

“La gente prefiere hacer esto porque si tienen pesos para cambiarlos por bolívares en efectivo la transacción se hace a la tasa del día y el martes 14 noviembre era de 0,11. Si se hace por transferencia esa conversión se calcula entre 0,05 y 0,06. La distorsión es grande porque todos los billetes están siendo llevados a Colombia”, indicó.

Quien compre un producto en efectivo  indirectamente estará pagando el doble del valor del artículo. El comerciante venezolano prefiere que el comprador le pague Bs 100.000 bolívares en efectivo que por punto electrónico o transferencia. Al pagarle en efectivo esos bolívares los vende en el mercado negro de Cúcuta y van a transferir a su cuenta 190.000 o 195.000 bolívares. Mientras que con pago electrónico solo van a llegar Bs 100.000 a su cuenta.

Se somete a una suerte de doble inflación, la de la economía venezolana y la que arrastra el bolívar como un bien material”, dijo Carlos Chacón.

“Hay tanta escasez en Venezuela que lo último que faltaba era las limitaciones con el papel moneda y ahí ya tenemos las consecuencias ”. señaló.

Fuente: El Interés

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