La crisis económica actual ha obligado a los venezolanos a reformar sus estructuras de consumo cada vez con mayor rapidez. Algunas personas han optado por sustituir artículos, mientras que otras han tenido que dejar de usar ciertos productos para poder rendir el dinero con el que cuentan, dice Ecoanalítica.

En su más reciente informe la firma expresa que este año la contracción del consumo será mayor. Prevé que mientras en 2016 la caída fue de 15%, en 2017 llegará a 15,4%.

La consultora considera que la caída en el consumo es consecuencia de la aceleración de los precios, la contracción de la oferta agregada y el deterioro del poder de compra.

Precisó que la inestabilidad e incertidumbre que hay en el país han estado presionando el tipo de cambio paralelo y, como consecuencia, los ajustes de precios al consumidor son consecutivos y cada vez más bruscos.

“En escenarios hiperinflacionarios (o cuasi), ante la necesidad de realizar ajustes reiterados de precios, las empresas, optan por indexarlos a monedas extranjeras. Una dolarización tácita es una respuesta común en este tipo de economías. En este punto, los consumidores enfrentan precios más altos lo que constituye un añadido a su ya precaria condición”.

Con bajos ingresos y precios más altos, las opciones de consumo disminuyen, recordó.

Sin efectos. Ecoanalítica afirmó que ante el deterioro de la condición de vida, los aumentos del salario mínimo decretados por el gobierno no han logrado su cometido. “Los incrementos van a un ritmo más lento que los precios, que quedan rezagados frente a la inflación”.

Precisó que solo en el primer trimestre de este año el poder de compra del salario cayó 42,6%, la inflación acumulada hasta junio estuvo cerca de 196,4%, y los niveles de escasez rondan 29,3%, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros.

Añadió que si no hay cambios significativos, la situación en la que se encuentran los consumidores empeorará. “Sin una reforma monetaria, financiera y fiscal que permita frenar la aceleración inflacionaria y generar incentivos para el ahorro o endeudamiento a tasas de interés reales positivas, los consumidores venezolanos seguirán estando a merced del presente”.

El Nacional