Las discusiones sobre la situación venezolana en la Organización de Estados Americanos apenas comienzan. La resolución, adoptada el lunes por el Consejo Permanente con la aprobación de 19 países, es solo la primera fase de un proceso que pudiera eventualmente terminar con la suspensión de Venezuela, si no acoge las directrices del organismo.

La resolución expresa la “profunda preocupación por la alteración inconstitucional del orden democrático” y se exige al gobierno asegure la plena restauración del hilo constitucional.

“Hay que entender que la aplicación de la Carta Democrática Interamericana tiene etapas, es gradual y el punto de partida es la expresión de este sentimiento colectivo. Este es el primer paso. No es nada fácil llegar a este tipo de decisiones. Han sido varios meses de negociaciones”, señaló Andrés González Díaz, embajador de Colombia ante la OEA. “Con este paso oficialmente se activó la Carta Democrática”.

En la resolución se insta al gobierno de Venezuela a que normalice la situación. También se pone a disposición toda la colaboración de la organización. “Se ha activado un mecanismo, se ha hecho un llamado y se ha expresado una voluntad colectiva de la mayoría de los países del continente, para afrontar un desafío como lo es la crisis humanitaria y política que atraviesa Venezuela”.

En declaraciones a La Radio de Colombia González Díaz afirmó que la decisión tomada por el Consejo Permanente tiene una trascendencia fundamental en política y relaciones internacionales. “Algunas personas analizan la Carta Democrática con la creencia de que se trata de un suiche, que en un segundo se enciende y se apaga, y resulta que tiene un sinnúmero de fases. La más importante es la que arranca a partir de la valoración colectiva de la situación del orden constitucional, hecha por todos los Estados, y donde se ha llegado a la conclusión que se ha alterado de manera grave”.

Indicó que a partir de este momento viene una etapa en la que fundamentalmente prima la diplomacia.

“Hay que darle espacio a las negociaciones, con plazos y resultados verificables, la de la creatividad para explorar y buscar fórmulas, siempre con el sentido de no cesar hasta encontrar soluciones”. Recalcó que prácticamente la totalidad de los países miembros de la OEA considera que hay que agotar todas las posibilidades antes de llegar a una posición extrema, como la de la suspensión. “Al mismo tiempo se ha instado al gobierno a que normalice la situación: debe garantizar el funcionamiento pleno de la Asamblea Nacional y la separación de poderes”.

Advirtió que si eventualmente la situación en Venezuela no se normaliza vendrá una segunda fase que requerirá que el Consejo Permanente apruebe, con mayoría de 2/3 partes, una Asamblea especial de la OEA en la que participen los cancilleres de todos los Estados, y en la que se deberá evaluar una vez más el caso y decidir alguna de las opciones establecidas en la Carta Democrática, una de ellas: la suspensión.

Protestas y reclamos

El canciller de Chile, Heraldo Muñoz, indicó que el embajador de ese país en Venezuela, Pedro Ramírez, no volverá por un tiempo “indeterminado”. Ramírez fue llamado a consultas por su país para informar sobre la situación venezolana, luego de las sentencias del TSJ que le retiraron funciones al Parlamento. Muñoz defendió el accionar de su país por la situación planteada en Venezuela.

El gobierno de Venezuela es “profundamente autoritario” y el presidente Nicolás Maduro, un “malagradecido”, expresó el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori. “Los hechos están demostrando el autoritarismo con que el presidente y el Poder Ejecutivo de Venezuela manejan la conducción del país y se refieren a los demás poderes: a uno prácticamente lo han disuelto, que es el Poder Legislativo, y al otro lo manejan a su antojo”, dijo. Recordó: “Si Venezuela aún está en el Mercosur es por Uruguay”.

Fuente: Agencias .