“A veces no puedo dormir pensando cómo hacer para darle todo lo que necesita. A mi papá le han dado cuatro ACV y tiene un tratamiento muy estricto. En total son siete medicamentos los que debo conseguirle y, después de hacer un ‘tour’ por todo Maracaibo, gasto más de 100 mil bolívares”, cuenta Jesús Salazar, con evidente preocupación.

Sus ingresos como comerciante independiente y el aporte de su hermana resultan insuficientes frente al voraz incremento de los precios de los medicamentos. Aunque hace un par de años conseguía el Cóncor (antihipertensivo) en 100 bolívares, ahora debe pagar 9.300. Mientras que una caja de Omeprazol (protector gástrico), de 7 pastillas, la encuentra en 7 mil bolívares.

El asombro salpica a Leo López, un marabino de 64 años que padece de diabetes. “Me amputaron varios dedos de los pies y necesito hacerme lavados todo el tiempo. Para economizar, preferí comprar almohadas de gasas; hace dos semanas me costó una Bs. 25 mil, pero ahora está en 45 mil”, relató. Esto representa un aumento de casi 13% diariamente.

Mientras que Yusleidi Suárez gastó 56 mil bolívares en la mitad del tratamiento de su hija, quien sufre de colecistopatía aguda (enfermedad en la vesícula biliar). Por el Ciprofloxacino (antibiótico), para una semana, pagó 25 mil. El resto, se le “esfumó” en protectores gástricos y digestivos. Afortunadamente, se ahorró las medicinas para el vómito, para el dolor y para los gases porque ya las tenía en su casa.

Un aspecto que llamó la atención de Suárez es que el antibiótico decía “Solo para uso institucional” (Colombia). “Deberían supervisar las vías por las que entran esas medicinas”, instó.

 “Estamos vendiendo principalmente medicamentos colombianos para palear la escasez. Aunque también hay medicinas genéricas que costaban 30 o 40 bolívares y están llegando en 2 mil o 2.500, como el Diclofenac”, explicó Nelly Echeverría, farmaceuta de una droguería en el centro de Maracaibo.

En el lugar solo tienen Metformina para la diabetes y, aunque solo cuesta 700 bolívares, anteriormente no pasaba de Bs. 5. Un par de guantes estériles, que en septiembre valía Bs. 800, subió a 1.800. Lo mismo sucedió con las unidades de gasas, que pasaron de 50 a 500 Bs, es decir, aumentaron 1.000%. Las inyectadoras están en 940 y un rollito de adhesivo en 6 mil.

En otras farmacias de la capital zuliana la realidad no luce más esperanzadora. La gente queda pasmada al escuchar los precios. Algunos miran el récipe, lo cierran y dan media vuelta con las manos vacías. Otros, apelan a las tarjetas de crédito para poder sanarse.

Otros costos que se han elevado son los diuréticos (Bs. 1.500), antihipertensivos como el Valsartán (Bs. 12 mil, jarabes para la gripe (entre Bs. 2 mil y 4 mil Bs), óvulos intravaginales (8 mil), anticonvulsivos (desde 7 mil), según información suministrada por Yaritza Fuenmayor, asistente administrativa de una farmacia.

Por su parte, la Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifar) emitió un comunicado, el 20 de marzo, en el que resaltó el desabastecimiento de fármacos en Venezuela, sobre todo antihipertensivos, antidiabéticos y antiepilépticos.

“Nuestra operatividad se ha visto seriamente limitada por el volumen de solicitudes de adquisición de divisas aprobadas y no liquidadas, proceso que ha estado detenido desde octubre de 2016”, sostuvieron en el escrito.

También refirieron el retraso en el pago a los proveedores en el exterior, lo que ha generado “una deuda que actualmente alcanza 675,8 millones de dólares”. El problema ocasiona la paralización del envío de nuevos insumos y el cierre de líneas de crédito.

El presidente Nicolás Maduro pidió ayuda a la ONU, el pasado viernes, para normalizar el suministro de medicinas. “Les he pedido apoyo para seguir avanzando en la regularización permanente del tema de los medicamentos para los hospitales, luego de la tremenda guerra en la que nos han metido”, expresó el mandatario durante un acto en Caracas.

Argumentó que el organismo tiene “los planes más avanzados y completos del mundo para recuperar la capacidad productiva de la industria farmacéutica en el país”.

Fuente: Panorama

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