Durante el encuentro nacional de coordinadores regionales de la Asociación de Trabajadores, Emprendedores y Microempresarios (Atraem), éstos revelaron a la opinión pública el viacrucis que padece la economía privada popular para sobrevivir a la fuerte crisis que vive Venezuela. Afirmaron que la grave escasez de productos básicos los coloca en la obligación de acudir a los bachaqueros y gastar grandes sumas de dinero para poder tener activos sus comercios.

Alfredo Padilla, director general de Atraem, explicó que la vendedora de tortas, el pequeño panadero o el cafesero al no conseguir la materia prima para elaborar sus productos, tiene que inevitablemente acudir al bachaqueo quien tiene los precios por las nubes. “La escasez y el mercado negro colocan al trabajador por cuenta propia en jaque, porque si el albañil no consigue cemento o el estilista tinte de que van a vivir. Y si compran a altos costos esto se ve reflejado en el producto final, lo que lo haría inalcanzable para ser adquirido por la ciudadanía común”, dijo.

Padilla señaló que el nivel salarial ya no alcanza para poder comprar con sobreprecio y por esa razón aumentan las cosas. Por otro lado, el acompañamiento de funcionarios policiales se ve deprimente y angustiante. “No se ha resuelto el dilema de haber aflojado el control de precios tan rígido que han venido sufriendo los comerciantes, no hay solución a la vista”.

Afirmó que según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística los trabajadores por cuenta propia representan el 50% de la población económicamente productiva, llegando a casi los 7 millones de personas. “Desde nuestra organización nos hemos centrado en agremiar a este importante sector con presencia en buena parte de país, como Aragua, Zulia, Sucre, Anzoátegui, Lara Nueva Esparta etc. Buscando el diseño de políticas para fortalecer al trabajador por cuenta y riesgo”.

Con respecto a los Comités Locales de Abastecimiento y Distribución (CLAP) el vocero rechazó este sistema al considerarlo excluyente y que podría aplicarse una especie de bachaqueo legal, asimismo la discriminación política en el momento de la entrega de la bolsas de comida. “Recordemos que los CLAP son controlados por las comunas y las patrullas del PSUV, igualmente como harán para surtir a los pequeños emprendedores por ejemplo vendedores de empanadas que necesitan más harina de maíz maíz que una familia particular”, expresó.

En el interior del país la escasez es aun más grave

Por su parte, Víctor Chourio, coordinador de Atraem en el Zulia, indicó que el problema de escasez se recrudece en zonas del interior, y esto afecta directamente al emprendedor que hace peripecias para poder fabricar sus productos a pesar de no conseguir la materia prima. “En el mercado de la pulgas de Maracaibo es un reflejo claro de la crisis con la ausencia de los productos de primera necesidad, y cuando llegan a los puestos el control del Sundee y los funcionarios policiales es abusivo. Muchos de estos están en complicidad con bachaqueros fomentado los sobreprecios”, sentenció.

Con información de NdP.