Los tacones tienen el poder de transformar un atuendo sencillo en uno elegante en segundos, nos dan confianza y unos cuantos centímetros más; pero el uso constante de tacones no es muy saludable para las articulaciones de tobillos, rodillas, cadera y hasta las vértebras de la columna.

Recientes estudios encontraron que a pesar de que inicialmente se produce un fortalecimiento de los músculos alrededor del tobillo, después de tres años los zapatos altos provocaron la dominancia de algunos músculos aumentando el riesgo de esguinces.

Algunas de esas desventajas de usar tacones son:

  1. La posición a la que queda expuesto el cuerpo por el uso de los tacones es altamente nociva, dado que el pie queda en punta por varias horas, lo que produce cansancio y debilidad.
  2. Cuando se usan por muchos años, se está imponiendo una presión muy fuerte en los pies, que es lo que acorta el tendón. Y esto puede provocar esguinces, torceduras o problemas similares.
  3. El uso de tacones altos genera una reacción en cadena, porque la posición del pie hace que el apoyo de la rodilla se corra hacia atrás y para compensar la mala posición, la persona dobla la rodilla produciendo una flexión de cadera que puede producir dolor.
  4. Por cada 5 centímetros de tacón que se use, hay unos 8 kilos que se suman a la presión que sufre tu pie.

Consejos para evitar el dolor sin dejar de lado el glamour:

  • Busca aquellos que sean altos pero que también sean un poco anchos o los de plataforma, porque esto evitará que las articulaciones se vean muy forzadas.
  • Haz una serie básica de ejercicios de fortalecimiento del tobillo, como caminar sobre el talón del pie, o, sentada, levantar la parte delantera de los pies descalzos, manteniendo el talón en su lugar.