Alzando sus voces con un “Revocatorio ya”, “¡sí se puede!” y “libertad”, las caraqueñas “resteadas” acompañaron este sábado a la alcaldesa encargada del Área Metropolitana de Caracas

, Helen Fernández, para rechazar la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de postergar la recolección del 20% de las rúbricas para el Referéndum Revocatorio.

Desde el Distribuidor de Santa Fe, lugar de protesta pacífica en la que se concentraron las “mujeres resteadas” de Alianza Bravo Pueblo (ABP), Lilian Tintori, Antonietta López y demás ciudadanas, Fernández aseguró que “las venezolanas no se arrodilladarán a nada que pueda parecerse a un golpe constitucional”.

La mandataria capitalina increpó al CNE y al Gobierno de Maduro y les advirtió que la paciencia del pueblo tiene un límite y exige respeto a la democracia. “No se puede seguir aceptando que se rompa el hilo constitucional; no podemos permitir que nos arrebaten la única salida a la crisis profunda que vivimos”, señaló.

Afirmó además que las madres venezolanas viven en la desesperanza y “no aguantan el hecho de que sus hijos tengan que buscar rumbos nuevos en otras fronteras porque que en su país le coartan la libertad y le limitan las oportunidades (…) No es posible que nos coaccionen, que nos impidan el derecho que tenemos a decidir y a elegir la calidad de vida que los venezolanos queremos”.

Sin embargo, “como la mujer venezolana se caracteriza por ser una luchadora que da la cara por los suyos: estamos aquí con esta gran familia que llamamos Venezuela”, agregó.

El viacrucis de las venezolanas

Helen Fernández calificó de “viacrucis” lo que padecen las madres todos los días cada vez que van al mercado a hacer una cola por más de seis horas para comprar comida.

Por ello, las invitó a “que paren un minuto y se venga a protestar porque más vale luchar por un mañana que vivir sometidas toda su vida (…) Este Gobierno pretende ir en contra del progreso, por eso ya es hora de que nos quitemos el velo, de que nos levantemos y alcemos la voz”.

Para ella es imperioso que se cumpla con lo establecido en la Constitución, “yo entiendo que esas mujeres hacen cola porque tienen necesidad, pero de esa forma no se van acabar sus problemas, al contrario se van a agudizar”.

En ese sentido, considera que es “insólito” que mientras el mundo entero está preocupado por hacer de Venezuela un país de primer mundo en el que se hagan valer los Derechos Humanos y la democracia, “el Gobierno pretende asfixiarnos, pretende bajarnos la santamaria y está esperando que los ciudadanos desmayen para terminar de legitimar su tiranía dictatorial”.

Información de nota de prensa.

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