La fiscal 66ª nacional auxiliarAdis Romero, que comisionó el Ministerio Público para investigar las cuatro muertes de pacientes de Nefrología del hospital J. M. de los Ríos,  pidió una autopsia del cuarto niño contaminado en la sala de hemodiálisis que falleció el domingo, pero la familia se negó y se llevó el cuerpo.

Daniel Laya, de dos años de edad, era uno de los 16 pacientes que se contaminaron en el servicio de diálisis. Falleció el domingo a las 10:00 pm en terapia intensiva, luego de estar cinco meses con bacterias en su organismo. No cedían porque había intermitencia en el suministro de antibióticos y aún no se daba con la causa del problema.

“Los médicos de terapia intensiva le pusieron en su acta de defunción que murió con shock séptico. No hay autopsia que valga. Ya está muerto. ¿Por qué cuando estuvo vivo nadie salió a investigar? Ahora muerto sí salen a buscarnos. Que vayan a investigar porque aún quedan 12 niños con bacterias que siguen con sus catéteres contaminados. La autopsia no regresará a los niños muertos ni a mi hijo”, dijo su madre, Carmen Flores.

Los médicos informaron que tuvo como segunda complicación una endocarditis infecciosa, que quiere decir que las bacterias alojadas en el catéter intracardíaco, que tenía de forma perenne para poder hacer la purificación de la sangre tres veces por semana, le llegaron hasta el corazón.

Respuestas tardías. El  26 de mayo, cuatro días después de que  murió el tercer paciente de Nefrología, fueron al centro de salud los viceministros y prometieron la limpieza de los tanques. La semana siguiente se hizo, pero los síntomas continuaban en dos niños que reincidieron con fiebre y convulsiones mientras se les hacía la diálisis. Los médicos pedían por esta razón que se hicieran los estudios para dar con la causa.

El 14 de junio el director del hospital, Víctor Siegert, negó que continuaran las infecciones. “En estos momentos y el domingo fui a hacer el levantamiento de nueve niños dializados. Según las madres y sus historias, ninguno ha presentado síntomas después de que tuvieron el brote. No hay ningún caso nuevo. No hay ninguna reincidencia. Soy epidemiólogo y magíster de la UCV, no ha habido un solo caso nuevo luego de que la empresa encargada de la purificación del agua fue hasta allá”, afirmó.

Las madres de dos de los niños acudieron a la Fiscalía, el 1 y el 6 de junio, para denunciar las muertes de sus hijos y pedir que se investigaran los casos.

La historia. La madre de Daniel contó que el niño era dializado desde los siete meses de edad porque sus riñones no funcionaban. Su familia es de Guárico, pero como el J. M. de los Ríos es el único lugar para hacer diálisis pediátricas en el país, su mamá se mudó a Caracas.

Desde febrero no pudieron salir más del hospital, pues se contaminó mientras le hacían el tratamiento. Las bacterias no dejaron de minar su cuerpo, pese a que después de cuatro meses afectados y con tres fallecimientos de niños, finalmente se limpiaron los tanques de agua. Flores también se enfermó de varicela en el hospital y desde entonces el mismo servicio se encuentra en cuarentena por prevención. Ningún niño se ha visto afectado por el brote.

Los médicos solo lograron trasladar a dos de los niños a otras unidades de diálisis, dado que pesan más de 20 kilos y solo a ellos se les podrá cambiar su catéter. A los otros 10 no se les hace el cambio –que amerita una cirugía con médicos especializados que no trabajan en el hospital–, debido a que se vuelven a contaminar al dializarlos de nuevo.

DATO

niños fallecieron: además de Daniel, murióRaziel el 3 de mayo; Samuel, el 11 de mayo, y Dilfred, el 22 de mayo.