Con una contracción del producto interior bruto (PIB) del 8 %, superior al -5,7 % registrado en 2015 “en medio de la incertidumbre política” el país seguirá en recesión en 2017, aunque con una contracción del -4,5 %, menor a la de 2016, indicó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe “Perspectivas Económicas Globales”.

El organismo especializado anunció la continuación de la actual “recesión profunda”, para la nación caribeña. “La reducción en el precio del petróleo ha profundizado en los desequilibrios y presiones ya existentes, incluyendo una tasa de inflación media que se prevé que ascienda al 500 por ciento en 2016″, apuntó en relación a Venezuela.
Según el informe, el país bolivariano también seguirá en recesión en 2017, aunque con una contracción del -4,5 %, menor a la de 2016.

Colombia y Ecuador se desaceleran

El fondo sostuvo que el bajo precio del petróleo es el principal causante de las perspectivas a la baja en el crecimiento económico no sólo de Venezuela, también de Colombia y Ecuador, tres países andinos exportadores de crudo.

El FMI previó una desaceleración en Colombia para 2016 motivada principalmente por los niveles históricamente bajos en que se encuentra el precio del petróleo, y que llevarán al país cafetero a crecer solo un 2,5 %, seis décimas menos que el año pasado (3,1 %).

Además del precio del crudo, el organismo internacional también mencionó “las políticas macroeconómicas y las condiciones financieras cada vez más ajustadas” como motivos que contribuirán a ralentizar la economía colombiana, aunque la previsión es que en 2017 se recupere el ritmo de crecimiento del 3 %.

En cuanto a Ecuador, las perspectivas del FMI también son poco halagüeñas, ya que pronostica que el PIB caerá un 4,5 % en 2016 y en un 4,3 % en 2017 “si el escenario sigue siendo el actual”, es decir, con bajos precios del petróleo, pérdida de competitividad por la apreciación del dólar, consolidación fiscal y condiciones financieras ajustadas.

Aun así, el fondo destacó que estas previsiones tienen un gran componente de “incertidumbre”, ya que dependen de la disponibilidad de financiación externa.

Para el conjunto de Latinoamérica y el Caribe, el FMI pronosticó una contracción para este año del 0,5 %, lo que supone el segundo año consecutivo de pérdidas para la región.