La producción de gasolina en Estados Unidos se paralizó en alrededor de 1 millón de barriles por día, luego de que la tormenta Harvey golpeara la industria de combustible en Texas. La información fue reseñada en Reuters.

Países como México y Venezuela han dependido mucho de estas importaciones, al no invertir en expansión de refinerías

Este hecho podría provocar escasez de combustible en varios países latinoamericanos, tras la paralización de la producción de gasolina estadounidense.

Estados Unidos es el mayor exportador neto de combustible del mundo. La mayoría de esos envíos salen desde puertos de Texas y Louisiana.

“Cualquier hiato de exportaciones de productos refinados de los Estados Unidos es muy perjudicial para la cadena de suministro, dada la dependencia de países como México y otros latinoamericanos de Estados Unidos”, dijo Michael Tran, director de estrategia energética global de RBC Capital Markets.

Fuente: El Nacional