En 30 años el Hospital de Niños J. M. de los Ríos pasó de tener 100.000 a 3.800 ingresos hospitalarios. Las cirugías descendieron de 4.500 anuales a 2.500 y la mortalidad, que se mantenía en 3,7% de los ingresos, aumentó a 4,5% en 2014. De una capacidad para 420 camas, solo entre 130 y 160 están operativas.

El diagnóstico proviene de los profesores Rodrigo Mijares, Néstor Utrera, Noel Camilo Castro, Rubén Lugo, Zaida Sierra, Elena Rincón, Luis Azpúrua, Alfredo Mijares y Karedy Guillén que forman parte de la Unidad de Gestión de Tecnología en Salud de la Universidad Simón Bolívar. El equipo hizo entrevistas con los jefes de Servicio, médicos adjuntos y personal de enfermería, y recorrió las áreas de atención que forman los servicios del hospital de niños.

DEFUNCIONES

Desde que comenzó la crisis más aguda en el sector salud en los años 2014 y 2015 han muerto 290 niños, lo que hizo que hubiese un aumento del porcentaje de defunciones en comparación con los ingresos que se tuvieron dentro del hospital 30 años atrás. Para 2014 se atendieron 3.538 hospitalizaciones y fallecieron 158 pequeños, mientras que en 2015 la atención descendió a 3.331 y murieron otros 132.

El ingeniero Rodrigo Mijares informó que 70% de las muertes se debe a sepsis, infección respiratoria y diarrea, seguidas de neoplasias y malformaciones congénitas, mientras que 50% de las enfermedades atendidas son infecciosas y respiratorias, seguidas de traumatismos y enfermedades hemáticas y neoplasias.

EQUIPOS E INSUMOS

Se evaluó además la cantidad de pacientes que se puede atender por servicio y la cantidad de tecnología y equipamiento médico que se encuentra instalada dentro de cada uno de estos, en contraposición con  la tecnología que se requiere para realizar la atención: el servicio de Banco de Sangre tiene 0% de operatividad y 15% de tecnología disponible; el laboratorio puede atender 15% de los pacientes, y 5% de su tecnología es la que funciona; en Radiología tienen 0% de capacidad de atención y sus equipos no sirven; en Cuidados Intensivos se trabaja a 40% de su capacidad y su tecnología tiene 65% de funcionamiento.

Los escasos insumos para hacer diagnósticos alargaron el promedio de estancia a 13 días desde 2015, cuando antes las hospitalizaciones eran de 5 a 6 días. Se concluye que en promedio la capacidad operativa para diagnósticos es de 16% y tecnológica, de 14%.

En la Unidad de Terapia Neonatal hay un cementerio de 17 incubadoras dañadas, dos incubadoras radiantes (para proporcionar una zona térmica a los neonatos) que no están operativas. Además, siete ventiladores y cinco humidificadores no funcionan. El servicio se encuentra a 50% de su capacidad.

Lo único que se mantiene son las consultas externas, con  70% de operatividad. “Esto quiere decir que el hospital se mantiene solo por sus médicos”, agregó el ingeniero.

El hospital consume 1.100 KVA, cuando tiene una capacidad de 2.600 KVA, según fuente de Corpoelec. “Esto se debe a que 70% de sus equipos están fuera servicio”, dice.

El servicio de agua solo cubre 14% del centro, la operatividad de la generación de vapor es de 15%; solo 12% de los aires acondicionados están operativos

SERVICIO DE AGUA

En los centros de salud, por lo general, el mayor problema que se encuentra es en el sistema eléctrico, pero en el J. M. de los Ríos las tuberías de aguas servidas están percolando en 30% del área del hospital. “Oncología está cerrada porque las aguas servidas se filtran. Ellos están ubicados debajo de Emergencias y arriba de Cuidados Intensivos. Los mosquitos y ratas están afectando la salubridad del lugar”, advirtió el ingeniero.

Los tres tanques de agua también están contaminados. Informó que alrededor de los tanques había heces de animales y cuando llueve todo lo que está en el sótano y subsótanos es arrastrado a los tanques que tienen las tapas abiertas.

PRESUPUESTOS

La merma del presupuesto. El ingeniero acotó que hace 21 años un grupo de expertos de las universidades Simón Bolívar, Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y la Metropolitana apoyaron las mejoras de la tecnología dentro del hospital de niños cuando era autónomo. El presupuesto que se manejó en aquel entonces fue de 5.425.000 dólares, pero con el tiempo comenzó el declive de los recursos. Para el 21 de septiembre de 2016 solo se había asignado 0.03% del monto del año 1995.

Cuando los ingenieros acudieron al J. M. de los Ríos se logró mejorar las condiciones operativas de 26% a 64% con esa cantidad de recursos.

El estudio está en manos del Gobierno del Distrito Capital para que se implementen los cambios en el hospital que atiende al 90% la población del Distrito Capital y Miranda y que es de referencia nacional.

Fuente: El Nacional