La liquidez monetaria registra un aumento de 170% entre el cierre del mes de enero de 2016 y el cierre de enero de 2017, de acuerdo con las cifras registradas por el Banco Central de Venezuela.

El indicador refleja el total de los activos susceptibles de convertirse en efectivo rápidamente y en Venezuela está conformada por M1 (Monedas y Billetes y Depósitos a la Vista) más M2 (Depósitos de Ahorro, A Plazo y Cuasi dinero).

Al 29 de enero del año pasado esta magnitud se ubicaba en 4,17 billones de bolívares, mientras que al pasado 27 de enero de 2017 -última fecha registrada del primer mes de este año-, se ubica en 11,27 billones de bolívares.

Esto significa que la liquidez monetaria se incrementó en más de 7 billones de bolívares, se duplicó con toda holgura en el transcurso del último año, y de continuar la tendencia actual estaría en vías de triplicarse.

El incremento de la liquidez monetaria por la vía de la monetización del déficit fiscal genera múltiples consecuencias, entre las que muchos economistas coinciden en señalar importantes presiones inflacionarias difíciles de compensar sin un incremento equivalente en la productividad interna -o al menos en las importaciones- para balancear la oferta y la demanda.

Sin embargo, en el caso venezolanos se registró una caída de importaciones por el orden de los 17 millardos de dólares en 2016 y no se han determinado señales claras de un repunte en la capacidad del aparato productivo, que sigue aquejado por dificultades en el acceso a divisas, insumos y materia prima para mejorar su operatividad.

Via Banca y Negocios.