El actual arzobispo de la diócesis venezolana de Mérida, Baltazar Enrique Porras Cardozo, destacó que su nombramiento como cardenal “es un llamado a la esperanza y a la superación de la crisis que vive hoy” Venezuela, tras el anuncio que hizo el papa Francisco sobre la creación de trece nuevos purpurados.

“Más que un honor es una responsabilidad para que esa luz de Jesucristo y del evangelio sea la que ilumine esa necesaria fraternidad y entendimiento entre todos los venezolanos”, indicó Baltazar Porras al canal privado Globovisión.

Baltazar Porras será nombrado cardenal el próximo 19 de noviembre, junto a otros doce, en la víspera de la clausura del Año Santo Extraordinario de la misericordia.

El arzobispo expresó que la noticia le sorprendió, debido a que, según dijo, una de las características del papa es que “no anuncia previamente”, sin embargo, expresó su alegría por el nombramiento.

El arzobispo venezolano (Caracas, 1944) ha sido presidente de la Conferencia Episcopal venezolana durante dos mandatos consecutivos, desde 1999 hasta 2006, así como vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) entre 2007 y 2011.

Estudió Filosofía en el Seminario Interdiocesano de Caracas y se licenció en Teología en la Universidad Pontificia de la ciudad española de Salamanca, donde también se doctoró en Teología Pastoral.

Fue ordenado sacerdote el 30 de julio de 1967 y en un principio ejerció como vicario cooperador, párroco y asistente diocesano de Cursillos, profesor seminarista y docente en otros institutos tanto públicos como privados.

El 30 de julio de 1983 fue elegido como obispo titular de Lamdia y auxiliar de Mérida mientras que sería el papa Juan Pablo II quien el 30 de octubre de 1991 le nombrara arzobispo de Mérida.

Desde 1998 hasta 1999 fue también administrador apostólico en “sede vacante” de la diócesis de San Cristóbal.

Aún es miembro del Consejo Especial para América del Sínodo de Obispos, un cargo que ostenta desde 1997.