El diario estadounidense The Wall Street Journal publicó este jueves un artículo en el que aseguró que 14 países, entre ellos México, Estados Unidos y Canadá, emitirán en los próximos días un comunicado conjunto, el cual esperan convertir en resolución de la OEA.

En la misiva  exhortarán al presidente Nicolás Maduro a que libere a los presos políticos, devuelva los plenos poderes a la Asamblea Nacional y establezca un calendario para celebrar las elecciones regionales.

A continuación el texto íntegro publicado en el The Wall Street Journal:

Estados Unidos, Canadá y los principales países de América Latina han acordado desafiar el régimen autoritario de Venezuela, un esfuerzo conjunto que no habría sido posible hace una década.

Catorce naciones planean emitir una declaración conjunta en los próximos días pidiendo al gobierno del presidente Nicolás Maduro que libere a los presos políticos, devuelva los plenos poderes a la Asamblea Nacional y establezca un calendario para celebrar elecciones regionales que Venezuela ha pospuesto indefinidamente, Luis Videgaray.

En una región en la que países como México evitan interferir en los asuntos del otro, es raro que un gran número de países, incluidos los más influyentes, salgan públicamente en contra de otra nación.

La presión sobre Venezuela refleja la dinámica política cambiante en América Latina, donde una serie de gobiernos izquierdistas populistas han sido expulsados del poder. Países como Argentina, Brasil y Perú que eran amigos de Venezuela se han desplazado hacia el centro-derecha. Y las elecciones en Ecuador el próximo mes podrían causar un cambio allí, también. “Creemos que ha llegado el momento de actuar”, dijo el canciller de México, Luis Videgaray, que ayudó a dirigir la diplomacia regional, en una entrevista.

Un alto diplomático estadounidense confirmó que los países estaban trabajando juntos para aumentar la presión sobre Venezuela. “Los Estados Unidos y México están trabajando bien junto con otros países en este tema”, dijo el funcionario.

Las 14 naciones esperan presentar la declaración para una votación como una resolución en la Organización de Estados Americanos, que pidió recientemente a los miembros aprobar una resolución que pide a Venezuela que permita elecciones y facilite una represión contra la oposición dentro de 30 días o sea expulsado de el cuerpo.

“Es un paso más en el creciente aislamiento de Venezuela”, dijo Javier Corrales, profesor y experto latinoamericano en el Amherst College. “Es un paso muy importante en una región que se da cuenta de que uno de sus miembros viola los preceptos democráticos de la Carta de la OEA”.

El gobierno de Maduro ha escalado su supresión de la disidencia. Durante el año pasado, después de que la oposición venezolana obtuviera el control de la Asamblea Nacional, los tribunales anularon todas las decisiones importantes de la asamblea, esencialmente eviscerando sus poderes. El gobierno continúa encarcelando a líderes de la oposición como Leopoldo López. También desbarató un referéndum revocatorio por la oposición e indefinidamente pospuso las elecciones para gobernadores, en ambos procesos se esperaba que el partido de Maduro perdiera.

Al mismo tiempo, la economía venezolana ha continuado reduciéndose y millones han sido echados a la pobreza en el país rico en petróleo, incluyendo a muchos que pasan sus días buscando comida en basura, imágenes que han conmocionado a otras naciones latinoamericanas.

“Consideramos urgente abordar con carácter prioritario la liberación de presos políticos, el reconocimiento de la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional previstas en la Constitución y el establecimiento de un calendario electoral que incluya las elecciones postergadas”, Dijo, según una copia vista por The Wall Street Journal.

“Vamos a revisar los avances en el abordaje de estos desafíos en las próximas semanas mientras consideramos los próximos pasos”, dijo el comunicado. El esfuerzo diplomático para impulsar el cambio en Venezuela ha permitido a México trabajar en estrecha colaboración con la nueva administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre un asunto que no está relacionado con el comercio, la inmigración o un muro fronterizo. “No es la motivación, pero ayuda tener una causa común”, dijo Videgaray.

La declaración es también una victoria para Luis Almagro, secretario general de la OEA, un organismo de 34 naciones, con sede en Washington. Recientemente, emitió un informe de 75 páginas que decía que Venezuela estaba violando la Carta Democrática de la OEA y buscó la resolución sobre la nación en junio. Videgaray dijo que la declaración adoptó una táctica diferente a la del informe de Almagro con la esperanza de lograr que más naciones respalden a la OEA, donde necesita un apoyo de dos tercios para pasar.

Los países que se han aceptado firmar son Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y los Estados Unidos. En otra posición están Bolivia, Nicaragua, El Salvador y la República Dominicana.

Conseguir una resolución aprobada en la OEA será difícil, requiriendo que 18 países lleguen a votar. Videgaray dijo que Estados Unidos, Canadá y otros estaban ejerciendo presión sobre las Bahamas, Barbados, Belice, Guyana, Jamaica y Santa Lucía. Muchos países caribeños más pobres han sido subvencionados durante mucho tiempo por Venezuela con el suministro de petróleo, a pesar de que los envíos se han reducido drásticamente en los últimos años.

Videgaray dijo que esperaba que Venezuela respondiera y criticara el récord de derechos de México. Pero dijo que no había duda de que México era una democracia y que no se permitiría ser intimidado por Venezuela. “Si retrocedemos ahora, ¿cuándo nos vamos a levantar de nuevo?”, dijo Videgaray.

El impulso para presionar a Venezuela comenzó en una reciente reunión de la Alianza del Pacífico pro-comercio, dijo, que incluye a México, Colombia, Perú y Chile. El informe de Almagro sobre Venezuela se distribuyó entre los miembros de la alianza, quienes convinieron en que era hora de tomar medidas.

Fuente: The Wall Street Journal / Noticias Venezuela