El gobierno de Raúl Castro les reiteró a los cubanos que deben ahorrar y trabajar por la crisis económica que vive la isla. Su economía ha sido impactada negativamente por la caída en las exportaciones de níquel y de azúcar pero principalmente por la disminución de los envíos de petróleo venezolano, su principal fuente de energía y probablemente de ingresos.

José Ramón Machado, vicepresidente de Cuba, insiste en achacarle la culpa al embargo estadounidense y otras dificultades por la situación económica internacional, pero olvidó mencionar los nuevos ingresos que recibe la isla provenientes de la reapertura de relaciones y reanudación de vuelos y barcos turísticos procedentes de los EE.UU.

Hay que destacar que en la Habana temen volver a la época de racionamiento y escasez que sufrieron bajo una economía austera luego de la caída de la Unión Soviética.

Después de la euforia que vivieron en la isla hace un año cuando se reanudaron las relaciones con los EE.UU., las esperanzas de un rebote en la economía se van disipando y la frustración se hace cada vez más evidente en las calles de la capital.

El problema es que la isla no ha cedido en el tema de los Derechos Humanos y será difícil levantar el embargo si no ceden en su terquedad política.

Las restricciones comienzan a sentirse. Las oficinas públicas abrieron sus ventanas, prendieron los ventiladores y apagaron los aires acondicionados para ahorrar energía y el tráfico en las ciudades es cada vez menor, señalando una merma en la actividad económica de la ciudad.

El propio Raúl Castro señaló la gravedad del problema en la Asamblea cubana, advirtiendo que deben de dejar de hacer gastos superfluos por culpa de la caída de los precios del barril y por la contracción de la oferta petrolera de Venezuela.

Desde diciembre el consumo de gasolina y consumo de electricidad han caído 28 %, las importaciones cayeron 15% , a $2.500 millones de dólares, situación que se hace más grave ya que la economía está centralizada donde más de un 17% de los productos son importados.

Situación similar se vive en Venezuela donde se espera que la economía puede caer un estrepitoso 10%, un proceso inflacionario de 700% anual y una escasez sin precedentes por lo que de acuerdo a información de Reuters han tenido que recortar los envíos de petróleo en una quinta parte este año.

De acuerdo a la publicación “Venezuela ha otorgado a Cuba montos no especificados de dinero y alrededor de 90.000 barriles diarios por los últimos 15 años” Venezuela ha sido él sostén económico principal de la isla y la ayudó a salir de la crisis post soviética de 1991, cuando dejaron de recibir dicho subsidio.

Debido al recorte de la ayuda venezolana, se espera que el crecimiento económico cubano entrará en territorio negativo y podría caer 2.7% para el 2017. Peor aún, si las relaciones con Venezuela se rompieran definitivamente, la contracción económica podría ser de hasta un 10%. Por eso es que podríamos concluir que el actual Gobierno venezolano que ha dependido políticamente de la isla, se resiste absolutamente a llevar adelante el proceso del Referendo Revocatorio.