Schlumberger se va de Venezuela. Una nueva empresa multinacional se une a la ya larga lista de empresas que abandonan el país a causa del caos y la incertidumbre económica.

El hecho de que una petrolera tan importante se vaya de un país petrolero que vive precisamente de ese recurso, refleja inequívocamente la grave  situación de inestabilidad política, económica y social.

Schlumberger, la petrolera estadounidense detiene sus proyectos en el país, reflejando el deterioro tan grave que sufren distintos sectores en Venezuela.

Sobre el tema existe total hermetismo en la información y todo lo que se sabe es por lo que se filtra o dicen colaboradores anónimos.

De acuerdo a datos que revela Reuters, Schlumberger declinó a hacer comentarios sobre los despidos de los trabajadores y PDVSA no respondió a la solicitud de la agencia sobre el cierre de operaciones de la petrolera en el país.

Muy probablemente porque no quieren que se conozca la gran cantidad de despedidos en todo el país a consecuencia del cierre de la empresa, cuya legalidad estaría cuestionada, pero por la gran cantidad de despedidos es muy difícil que los datos no se conozcan.

Reuters pudo conseguir la información gracias a algunos trabajadores que quisieron hablar y a un líder sindical que comentó que Schlumberger había despedido a sus trabajadores porque  está siendo “afectada por la crisis en Venezuela”.

El que otorgó la información más precisa fue Iván Freites, un líder sindical crítico de PDVSA que informó que 600 trabajadores fueron despedidos en Maracaibo, y estima que “unos 2.000 quedarían cesantes a nivel nacional”. Según Reuters los despidos van desde el Lago de Maracaibo hasta la Faja del Orinoco, lo que ha generado grandes protestas, además de haber aumentado las preocupaciones sobre la producción del país miembro de la OPEP.

El portal elestimulo.com informó que PDVSA ya asumió el control de seis gabarras de perforación y reparación de pozos por el vencimiento de los contratos de operación con la Schlumberger. Según un comunicado de PDVSA “Petróleos de Venezuela garantizará el empleo a 358 trabajadores liquidados por Schlumberger en el Lago de Maracaibo, al occidente del país”.

Desde Maturín, un empleado de Schlumberger que pidió anonimato a Reuters por no estar autorizado a declarar a los medios reveló que están despidiendo a casi todos los trabajadores por reducción de operaciones. Según el trabajador la empresa no va a renovar los contratos por la inmensa deuda que mantiene PDVSA.

PDVSA se ha quedado sin liquidez debido a la caída de los precios del crudo, por la inmensa carga por el pago de intereses y capital de los bonos que cotizan en los mercados internacionales, unido a una profunda recesión económica y registra una cantidad considerable de cuentas pendientes por pagar de miles de millones de dólares a proveedores de servicios, entre ellos a la petrolera Schlumberger

Otro trabajador ubicado en la Faja del Orinoco dijo que Schlumberger había reducido sus proyectos, y ahora está sólo participando en el proyecto Petropiar y Petromonagas. Petropiar es una empresa conjunta entre PDVSA y  Chevron, y Petromonagas es una asociación entre PDVSA y la petrolera rusa Rosneft.

La acción de símbolo SLB cayó de los altos de aproximadamente $85 a $78, más de un 8% en una semana por la noticia, ya que las actividades de la empresa en Venezuela representan 5% de los ingresos consolidados de la compañía, y alega que cierra la mayor parte de sus operaciones debido a “que los pagos son insuficientes y a que no veía mejoras en el futuro”. Desde el 2013, Schlumberger ha registrado pérdidas cambiarias por 613 millones de dólares.

Aparentemente no se logró llegar a un acuerdo con PDVSA, ya que su presidente, Eulogio Del Pino había anunciado desde junio que estaban cerca de llegar a algunos acuerdos con Schlumberger para impulsar la producción, pero el hecho que estén cerrando operaciones en el país indica lo contrario.

La nota de Reuters señala las causas de la disminución de la presencia de Schlumberger ya que se “da en momentos en que la producción petrolera venezolana se ve afectada por la falta de repuestos, la fuga de profesionales, el aumento de la delincuencia y por problemas de mantenimiento por falta de repuestos”, reflejando de hecho lo que algunos voceros niegan que ocurre en Venezuela.

Quizás uno de los factores que impulsaron la caída de la producción sea la reducción de las operaciones no sólo de Schlumberger, si no también de Halliburtin. De acuerdo a la nota, la producción de crudo de Venezuela cayó a de 2,7 a 2,3 millones de barriles de petróleo por día (bpd) en junio de 2016, según datos de la OPEP.

En conclusión, ya las empresas petroleras se ven obligadas a cerrar operaciones por el caos económico, político y social del país. De aumentar la tendencia, produciremos menos petróleo, perderemos mercados internacionales difíciles de reconquistar y terminaremos empobreciéndonos aún más. De no dejar el entrampamiento ideológico y corregir los errores señalados por el propio presidente de PDVSA sobre el Plan de la Patria, terminaremos matando a la gallinita de los huevos de oro.

Pero la realidad inmediata es que estos miles de despedidos aumentarán la lista de desempleados en un país que sufre un proceso de hiperinflación, una grave escasez de productos y medicinas y una profunda recesión económica. Es hora de abrir los ojos y ver lo que la mayoría del país clama y con razón: ¡un cambio de modelo económico ya!