Las sorprendentes palabras del ministro de Petróleo Eulogio Del Pino, en la 38va Asamblea de la Cámara Petrolera de Venezuela, marcaron un cambio en la política petrolera venezolana, las cuales ganaron aplausos entre los presentes como reconocimiento a la percepción positiva de la proposición. Y es que Del Pino hizo algo sorprendente y sólo digno de Dioses: reconocer que fue un error las estatizaciones que se hicieron en el 2009 a empresas de servicios de la costa oriental del lago de Maracaibo. Esto marca un cambio profundo en la política de la petrolera venezolana en cuanto a la relación entre la empresa estatal y el sector privado relacionado al sector de hidrocarburos.

Del Pino advirtió: “Debemos ir a nuevo modelo con mayoría del sector privado y eso pasa por un reconocimiento de errores: creo que lo que se hizo en el lago de Maracaibo tuvo muchos errores, debemos reconocerlo y hemos ido a un esquema en el cual a todos aquellos empresarios, que aún quieran continuar, vamos a devolverle sus actividades”.

Recordemos que en el año 2009 cuando Del Pino era Vicepresidente de Exploración y Producción de Pdvsa, este fue el principal responsable por la toma hostil de las empresas contratistas en el lago de Maracaibo.

En el Informe Anual de Pdvsa para 2009, sobre la “Plena Soberanía Petrolera” escribió: “Durante el año 2009, hemos reafirmado de la propiedad de los hidrocarburos que se encuentran en el subsuelo de la Nación… con la entrada en vigencia de la Ley que Reserva al Estado los Bienes y Servicios Conexos a las Actividades Primarias de Hidrocarburos, Pdvsa y sus filiales tomaron el control de las operaciones acuáticas en el Lago de Maracaibo, así como de las actividades de compresión e inyección de gas, con un claro objetivo de soberanía, evitando los riesgos y vulnerabilidades por mantener servicios básicos en manos de terceros, que no sólo abandonaron los planes de inversión y de mantenimiento de activos estratégicos, sino que de manera notoria y reiterada venían ejecutando acciones de sabotaje y de mal trato hacia sus trabajadores. Por otra parte, en aplicación de la Ley Orgánica de Reordenamiento del Mercado Interno de Combustibles, tomamos el control del abastecimiento y suministro de las estaciones de servicio y del transporte de combustibles en el territorio nacional…. hemos corregido de manera firme e irreversible los mecanismos de dominación instalados en la vieja Pdvsa, y hoy en día podemos decir que tenemos el control sobre todas las actividades relacionadas con la explotación de hidrocarburos en el país, tanto desde el punto de vista del régimen tributario y legal, como en el total dominio de la industria petrolera nacional. Gracias a esta exitosa política de Plena Soberanía Petrolera, tanto el país como Pdvsa se encuentran en mejores condiciones para salir adelante de la coyuntura que representa la crisis del capitalismo mundial”.

Ahora, siete años después de estas indebidas expropiaciones en las que no hubo una oportuna indemnización a estas empresas que operaban en el lago de Maracaibo, afortunadamente cambia radicalmente su discurso a uno conciliador con la empresa privada ofreciendo hasta devolver sus actividades.

El ministró ahora afirma: “Debemos ir a nuevo modelo con mayoría del sector privado y eso pasa por un reconocimiento de errores: creo que lo que se hizo en el lago de Maracaibo tuvo muchos errores, debemos reconocerlo y hemos ido a un esquema en el cual a todos aquellos empresarios, que aún quieran continuar, vamos a devolverle sus actividades”.

Ahora debemos esperar las reacciones en el oficialismo que muy probablemente no recibirá estas palabras con buena cara ya que representan eliminar el “Plan de la Patria”. Es sensato el planteamiento de cambiar el modelo hacia uno en donde la mayoría accionaria en algunas áreas del negocio petrolero sean del sector privado ya que según Del Pino ha funcionado en las empresas mixtas en la Faja del Orinoco y así lo confirmaron los aplausos de los asistentes. Ojalá sirva de ejemplo a otras áreas de la economía nacional y a sus dirigentes ya que el ministro cerró su exposición diciendo que para crear confianza hay que reconocer los errores y que él estaba dispuesto a admitir que sí, que sí se habían cometido muchos errores.