Khalid Al Falih es el nuevo y poderoso Ministro de Energía de Arabia Saudita, el mayor productor de petróleo del mundo, y demuestra ser un gran visionario. En una entrevista exclusiva a la cadena CNNMoney’s, Al Falih reveló las sorprendentes estrategias de inversión que están desarrollando ante los cambios del volátil mercado petrolero, lecciones financieras que deberíamos analizar y aprender. Las declaraciones al periodista John Defterios fueron ofrecidas en Viena, después de que el cartel de países miembros de la OPEP no pudiera llegar a un acuerdo de congelar la producción. Al Falih piensa que hay que seguir monitoreando al mercado y dejar que este haga lo suyo, el cual está actuando a favor de una subida de los precios en este momento. Dice que es posible que el indicador de crudo West Texas (WTI), que cotiza alrededor de los 50 dólares, pudiera subir a 60 dólares para finales del 2016 y continuar subiendo para el 2017 debido a la caída de producción de los países no OPEP y de Nigeria, Canadá, Colombia y Venezuela. Este aumento está impulsando al alza el precio de la gasolina en los Estados Unidos, la cual ha subido de $1.70 en febrero a $2.32 el galón, desacelerando la economía estadounidense. Esto preocupa al Ministro Al Falih porque si suben fuertemente los precios, afectaría negativamente la demanda y podrían hacer que caigan los precios nuevamente. Para Al Falih, Irán debería aliarse al resto de los países miembros de la OPEP, y si todos deciden congelar la producción ellos también deberían hacerlo como el resto del grupo. En cuanto a las inversiones, hay que recordar que la reunión de la OPEP en Viena se llevó a cabo justo el día después que Arabia Saudita hiciera una mega inversión por 3.5 millardos de dólares en la empresa UBER, además de haber anunciado una nueva y gran estrategia de diversificación en sus inversiones en otras áreas no petroleras. UBER opera en Arabia Saudita desde el 2014 y 80% de sus clientes son mujeres, ya que tienen prohibido manejar vehículos de acuerdo a la ley saudí, siendo un negocio muy rentable. Al Falih dijo que la inversión en UBER es simbólica y representa el nuevo pensamiento del reino árabe como estrategia de inversión y esto es sólo el comienzo: “Arabia Saudita se está abriendo al mundo de los negocios”, concluyó. Lo interesante de esta inversión es ver cómo los árabes finalmente están logrando diversificar sus inversiones. De acuerdo a ellos mismos, son adictos al petróleo ya que 87% de sus ingresos provienen exclusivamente de la venta del crudo. El colapso de los precios impactó fuertemente la economía del país y tuvieron que hacer recortes y pedir prestados billones de dólares para poder equilibrar su economía. Esta vez aprendieron la dura lección y ahora tratan de cambiar la dependencia del petróleo. Por eso, el nuevo y visionario plan de inversiones contempla impulsar una economía productiva, y tiene el objetivo de sextuplicar los ingresos de la economía no petrolera hasta llegar a los 266 mil millones de dólares para el 2030. También intentan vender parte de Aramco, la empresa nacional de petróleo que cotiza en la bolsa, y con ello crear un fondo público de 1.9 trillones de dólares para inversiones dentro y fuera del país. En conclusión, la nueva visión de Arabia Saudita se aleja de las inversiones petroleras, diversificando los sectores de producción de ingresos, con miras a crear empleos y reducir la volatilidad de una economía dependiente de los precios del crudo. Es decir que los saudíes están sembrando su petróleo, ejemplo que quizás Venezuela, algún día, pueda seguir.