Al conocerse la noticia que el Senado votó en su mayoría para poner en marcha el impeachment, un juicio político contra la presidenta brasileña Dilma Rousseff, los mercados reaccionaron positivamente.

La suspensión ha supuesto la remoción de su cargo durante 180 días, a la espera de saber si será finalmente destituida.

El índice que mide la Bolsa de Brasil subió 1,12%, el mercado de materias primas o commodities también subió y su moneda, el real brasileño, recortó las pérdidas.

Aunque no parezca mucho la subida, ya la noticia estaba descontada del mercado porque ya se había disparado 4% un día antes de conocerse la decisión del Senado.

Es más, en lo que va del año ya el real ha subido en el año 12.6% y el Bovespa index ha subido un 24% ante la expectativa de un cambio de gobierno y de modelo económico en Brasil, por la posible salida de Rousseff.

Es que la situación económica en Brasil estaba muy delicada. Según los cálculos del economista Jesús Casique, el déficit fiscal de Brasil es de 10% del PIB, existe una depresión económica, un auge en corrupción, han sufrido una fuerte caída de los commodities, el desempleo ronda el 10% y la caída de la inversión ha sido de 20% en los últimos 2 años.

Brasil enfrenta su peor recesión en décadas y múltiples investigaciones por corrupción que cimbraron al gobierno de Dilma Rousseff, quien ahora está a las puertas de un juicio político.

En los próximos meses, los inversionistas estarán atentos si aparecen signos de que la deuda en Brasil está empezando a deteriorarse. De acuerdo a la firma Capital Economics: “Pondremos especial atención en la deuda y en la evolución del mercado de crédito”. Los inversionistas están pendientes de la deuda pública de Brasil, la cual se incrementó a 70% del PIB en 2015 y según los analistas, podría aumentar a cerca de 90% hacia el 2025.

Ahora para los inversionistas el dilema es el de cómo poner de pie a la economía. Ese será el desafío. Por lo pronto vimos cómo sale el gobierno de Dilma por corrupción e inmediatamente mejoró la economía en Brasil ¡Mirémonos en ese espejo!