El artículo que escribió la periodista Blanca Vera Asaf en el diario El Nacional sobre el posible riesgo que la deuda venezolana cayera en default por renuncia de Citibank como agente de pago causó una gran polémica en los mercados financieros nacionales e internacionales. La periodista hacía referencia a un informe de la firma internacional Stratford que advertía que “perder al principal encargado del pago de la deuda -Citibank- conduciría a PDVSA a un default”. El artículo causó tal revuelo que PDVSA se vio obligado a hacer algunas aclaraciones en su página web, negando la posibilidad de default. A continuación el análisis de la noticia: Citibank En julio pasado, el banco estadounidense Citibank había cerrado las cuentas del Banco Central de Venezuela y del Banco de Venezuela, según ellos, por razones de “revisión de riesgo”. Investigaciones ofrecidas por la firma de asesores Inter American Trends, que van más allá de las escuetas razones que ofreció el Citibank para cerrar las cuentas de las instituciones venezolanas, señalan que el riesgo detectado por la entidad “supone el manejo de transacciones financieras producto del blanqueo de dinero, procedente de la corrupción y el tráfico de sustancias ilícitas”. Es decir que la corrupción, el lavado de capitales y crímenes financieros presuntamente con algunas cuentas relacionadas con PDVSA podrían estar ligadas a esa decisión. Un especialista que no quiso revelar su identidad nos dijo que la decisión del Citibank está relacionada con la dura ley estadounidense del Patriot Act, por lo que se vio obligado a tomar la decisión de no seguir operando con las cuentas venezolanas. Golpe financiero En una entrevista en el programa radial “Penzini y algo más” en la nueva Mágica 99.1 FM el analista político Nicmer Evans opinó que esta decisión de cerrar las cuentas podría ser parte de un plan internacional para presionar económicamente al gobierno venezolano con el fin de desestabilizar aún más a la economía nacional. Citibank había cerrado las cuentas del Banco Central de Venezuela y del Banco de Venezuela por supuestas razones de “revisión de riesgo”. De acuerdo a Evans “si Venezuela se ve imposibilitado de pagar la deuda de sus bonos por un problema operativo, aun teniendo los fondos disponibles, entonces estaríamos ante un ‘default inducido’, un bloqueo de la deuda que constituiría una especie de golpe económico”. El analista se preguntaba ¿cuál podría ser la motivación del Citi de no querer pagar estos bonos? Evans expresó que esta situación la podría aprovechar el presidente Maduro para victimizarse, y de ser obligado a entrar en default en este momento de gran presión internacional, le vendría como anillo al dedo porque le echaría la culpa de la crisis a la banca internacional. Recordemos que recientemente el propio presidente Maduro opinó que la medida del Citibank se debía a un supuesto “bloqueo financiero” contra Venezuela que forma parte de la “obsesión de la nueva inquisición obamista (por Obama), de la nueva inquisición imperialista”. Un incumplimiento de pagos empeoraría aún más la crisis, situación que podría aprovechar el Gobierno a su favor. El propio informe Stratford indicaba que las recientes protestas de la oposición han aumentado las posibilidades de que Venezuela decretase una cesación de pago de la deuda externa “desencadenando una cascada de eventos que pudieran desestabilizar aún más el país”. Cumplimiento de compromisos La decisión del banco de cerrar las cuentas afecta a algunos, pero no a todos los bonos de Venezuela en el mercado. En julio Citibank había informado a los inversionistas que ya no fungiría como el agente de pagos de los bonos PDVSA 2016, 2017N, 2021, 2022, 2024, 2026 y 2035. En noviembre próximo PDVSA debe pagar una amortización de unos 2.000 millones de dólares del bono 2017N Una comunicación del banco referente al pago de los bonos PDVSA 2017N dice que “el emisor deberá designar rápidamente un sucesor de agente de pago principal, quien luego deberá entregar a Citibank y al emisor una aceptación por escrito de su nombramiento, y en ese momento la renuncia será efectiva”. Es importante señalar que Citibank no es el agente que paga y distribuye los fondos a cada uno de los tenedores de títulos venezolanos, ya que esto lo hacen instituciones en el mercado EURO MTF de la Bolsa de Valores de Luxemburgo, como Euroclear, Clearstream, Cedel, entre otros. Por ejemplo, la petrolera estatal debe enviar unos 2.000 millones de dólares al banco custodio Euroclear, encargado de ejecutar el pago y que sirve como intermediario en las transacciones de los bonos, respondió a las solicitudes de Reuters de información. Aclaratoria de PDVSA Luego de conocerse la información de la decisión de Citibank y el informe de Stratford, comenzaron nuevamente rumores sobre un posible impago o default por parte de PDVSA. En su página web la petrolera venezolana publica: “Agradecemos a nuestros tenedores de bonos la confianza en la solidez de nuestra institución, respaldada por la transparencia, responsabilidad y puntualidad con la cual hemos respondido a nuestras obligaciones”. De esa manera PDVSA trata de alejar las dudas que han surgido sobre el default, sobre todo para evitar que se enreden las negociaciones que adelanta con la banca de inversión internacional para alcanzar un canje de deuda o swap de los bonos que vencen en el 2017. Conclusión El pago se va a hacer y Venezuela no va a entrar en default. Stratford indica que “aunque la nación ha vivido con el fantasma del default por años, el Ejecutivo siempre ha mostrado su voluntad de cumplir sus compromisos con los inversionistas y esto ha sido posible aun cuando haya implicado recortar las importaciones para asegurar que los recursos estén disponibles y así continuar honrando el pago de sus obligaciones”. Hay que recordar que Citibank tiene la responsabilidad de continuar haciendo los pagos hasta que PDVSA contrate otra entidad financiera. Lo que sí queda claro es que Citibank ya no quiere ser agente pagador. Sobre el informe Stratford, es importante analizar siempre todos los escenarios posibles y sus consecuencias y darles una probabilidad de ocurrencia. En este caso afirmaron que “de perder al principal encargado del pago de la deuda -Citibank- conduciría a PDVSA a un default”. Aunque podría ocurrir, en este caso, aparentemente, la afirmación fue una exageración.