Venezuela se ha vuelto un caos. La conflictividad social crece de manera exponencial y esto lo podemos notar en el aumento del número de saqueos en el país. De acuerdo al Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), entre enero y mayo de este año han ocurrido al menos 91 saqueos y 15 intentos de saqueo en 14 estados del país, y esto representa a casi todos los establecimientos que expenden alimentos con precios regulados por el Gobierno. En el 2015 se registraron 287 saqueos en total y ya en los primeros cuatro meses del año han ocurrido 166, más del doble que el mismo periodo del año pasado. Si sacamos la cuenta en Venezuela está ocurriendo un saqueo o intento de saqueo al día. Según a los datos del OVCS en 2016 “las manifestaciones por escasez de alimentos ocupan el primer puesto, desplazando a temas de inseguridad, conflictos laborales y servicios públicos”. Es decir que él hambre arrecia y la gente muestra una gran desesperación por comer. Las imágenes del país muestran la desesperación de la población por conseguir alimentos. De acuerdo a @elpitazotv de enero a marzo: “El Pitazo contabilizó siete saqueos e intentos de saqueo; pero, en abril, la cifra llegó a 82 y del 1 al 23 de mayo se sumaron 17”. Los estados Anzoátegui, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Distrito Capital, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Sucre, Táchira y Zulia son los que registraron los reportes de saqueos e intentos de saqueo en estos primeros cinco meses de 2016. “El Zulia fue el que lideró el grupo con 73 comercios saqueados -entre panaderías y supermercados privados- durante los sucesos violentos que se presentaron el pasado 26 de abril y que requirieron la militarización de la ciudad de Maracaibo como mecanismo de control del orden público”, señalan en su texto. Entonces podemos observar cómo comienzan a militarizar el país para mantener el orden público ante la hambruna de la población. Ante los hechos, el periodista Rafael Poleo se pregunta si el General Padrino López movilizará los tanques en contra de la gente hambrienta: “Cuando llegue el momento ¿movilizará Padrino sus tanques para aplastar a quienes en las calles de las ciudades venezolanas protestan contra él hambre?” y dice sentir una malsana curiosidad por saberlo. De acuerdo a la información revelada por el presidente de la Asamblea Nacional, esto no será así. Henry Ramos Allup aseguró que “los militares no asumirían el costo de la represión contra el pueblo en caso de estallidos, reventones o disturbios por saqueos y mucho menos en manifestaciones políticas, porque para eso estaban los colectivos armados y los grupos paramilitares equipados y entrenados por los cubanos para esos menesteres”. Esta información supuestamente la dijo el Alto Mando Militar al propio presidente Maduro en señal que ellos no pondrían los muertos, recordando que las violaciones a los DD.HH no prescriben y que no quieren terminar en La Haya. Sin embargo, cada vez será más difícil contener la hambruna de la población, cuyos reclamos al menos ya cobraron una primera víctima. Esta ocurrió en los galpones ubicados en la troncal 5 de San Cristóbal, estado Táchira, cuando Jenny Ortíz murió, luego de recibir varios impactos de perdigones en la cara mientras ocurría un intento de saqueo. De acuerdo a su hija, dispararon sin clemencia una lluvia de perdigones directamente a su rostro: “Cuando mi mamá alzó la cara, el policía le apuntó al rostro a una distancia súper corta y le disparó un perdigón. Ese perdigón le generó varios orificios de entrada en la parte de la columna cervical, otro entró a nivel del globo ocular, otro a nivel del tabique y otro a nivel del lóbulo parietal derecho”. La víctima estaba buscando a su hijo de 17 años que se encontraba en una vivienda aledaña resguardándose de los perdigones que eran usados por funcionarios de la brigada de orden público de PoliTáchira para controlar una situación. “Le desfiguraron el rostro”, dijo la hija, “quedó totalmente desfigurada”. En la Clínica Táchira le practicaron una tomografía de cráneo y el estudio arrojó que tenía un edema cerebral y los médicos indicaron que tenía una isquemia en la mitad del cerebro, que era muy grave su estado. Ortíz, después de pasar varias horas de agonía, falleció. Sus familiares claman justicia y acusaron a un funcionario de la policía de “los Rayos Rojos” por el hecho. Lo más triste es que esta mujer no estaba saqueando, pero fue víctima de encontrarse, por mala suerte, en el sitio donde intentaban saquear. En conclusión, los saqueos en Venezuela se intensifican cada vez más, van aumentando las víctimas, y será cada vez más difícil controlar a una población que clama por alimentos… por hambre. Cabe nuevamente hacer la pregunta de cómo van a actuar entonces las Fuerzas Armadas: ¿Jugarán el rol de promover el diálogo y el revocatorio como salida o se harán cómplices de un sistema que ya no puede ni alimentar al pueblo ? Ya veremos.

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