El Fondo Monetario Internacional (FMI ) pronosticó un panorama sombrío para Venezuela en su reciente  publicación sobre “Perspectivas Económicas Regionales en Latinoamérica”.

Según el informe los precios continuarán subiendo fuera de control: La inflación en Venezuela subirá a 481,5%  para el 2016 y se disparará  a 1.642,8 % en 2017; además, la economía se contraerá 8 % este año y proyecta que el desempleo llegará al 21 %.

El informe considera que Venezuela depende demasiado del petróleo, cuyos precios han caído en picada en los últimos meses.

Sorprende que el FMI haya podido conseguir estos indicadores, ya que ni el venezolano de a pie, ni los economistas, ni nadie puede conseguir estas importantes cifras.

Debemos recordar que el Banco Central de Venezuela (BCV) no tiene la obligación de publicar los tradicionales indicadores económicos, como son las cifras de inflación o de crecimiento económico, ya que ahora está amparado por la nueva legislación  aprobada a través de la Ley Habilitante que lo exime de esta responsabilidad.

El experto y conocedor del BCV, el diputado José Guerra, nos reveló en una entrevista en el programa de radio transmitido a través de la emisora Mágica 99.1 FM, que gran parte de esas cifras llegan al FMI por información que se filtra del propio BCV. En consecuencia, ocasionó una gran polémica dicho informe a la opinión publica.

Una de las agencias que analizó el informe fue CNNMoney en su artículo “Venezuela: la tierra de la inflación del 500 %”.

De acuerdo al artículo, Venezuela está en un espiral descendiente mientras sus problemas siguen aumentando. “El presidente socialista Nicolás Maduro continúo con el gasto masivo público en programas de beneficencia igual que su predecesor Hugo Chávez. Sin embargo, el país ya no puede costearlos. La economía está en problemas y la caída de los precios del petróleo sólo lo ha empeorado. Venezuela tiene las mayores reservas de crudo del mundo y cerca del 95% de sus exportaciones son de petróleo. La economía del país es increíblemente dependiente del petróleo”.

El resto del informe del FMI habla de los difíciles escenarios para las economías latinoamericanas en los próximos años.

Sin embargo, algunos analistas no ven con tanto pesimismo estos escenarios, como por ejemplo, el periodista  Andrés Oppenheimer, quien considera que Latinoamérica comenzará rápidamente su recuperación, por los cambios políticos que se están dando en la región y, por el fin, del populismo que considera que “no puede haber populismo sin dinero que repartir porque ya se acabó”.

Oppenheimer también hace referencia al cambio de modelo económico que adelanta Mauricio Macri en Argentina y a la creciente fuerza de oposición en Venezuela, Brasil, Bolivia y Ecuador.

Finalmente, concluye el optimista Oppenheimer, que podríamos tener presidentes que entienden que sin inversión no hay crecimiento y, sin éste, no hay reducción de la pobreza. Una región con más inversión disminuiría la actual recesión.

Esperemos que Oppenheimer tenga razón y nos evitemos esos escenarios sombríos del FMI para Venezuela y el resto de Latinoamérica.

En conclusión, las proyecciones de inflación para Venezuela son espeluznantes. El gobierno insiste en mantener vigente el mismo modelo económico que nos ha llevado a ese desastre, palabras de CNNMoney. Los cálculos realizados son de una inflación de más de 1000 % y ya la gente lo sabe.

Por eso voto por un cambio. Solo eso nos salvará de la peor crisis económica jamás vivida en nuestro país, a pesar de los buenos escenarios que pronostica Oppenheimer.

 

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