En vísperas de la próxima convocatoria de la OPEP a la reunión informal extraordinaria de los países miembros que se celebrará del 26 al 28 de septiembre en Argelia, el ministro de Petróleo de Venezuela movió los mercados internacionales gracias a sus declaraciones.

La intensión de la reunión extraordinaria de la OPEP es la de plantear, una vez más, la posibilidad de congelar la producción por parte de los países miembros, con la intensión de que puedan subir los precios del petróleo.

Y mientras trata de convencer a los mercados que es un buen negocio realizar el swap de bonos 2017, el muy ocupado presidente de PDVSA, Eulogio Del Pino ofreció unas declaraciones que tumbaron el precio del crudo de los mercados spot, pero subieron el mercado de futuros del crudo.

De acuerdo a las declaraciones del ministro, existe un exceso de 10% de sobre oferta de crudo en el mercado  global y dicha oferta debería disminuir en ese mismo 10%, bajando la producción en esa misma proporción, ya que los análisis técnicos y fundamentales, señalan que los precios del barril marcan una tendencia futura a la baja.

De acuerdo a un informe de la agencia Reuters, el ministro Del Pino considera que “la oferta global de crudo es de 94 millones de barriles diarios y debería bajar en un 10%, es decir en 9.4 mm/bpd, para igualar la demanda y evitar que los precios caigan”.

A pesar que estas declaraciones lograron lo contrario a lo que se quería, que era subir le precios del mercado spot, era necesario señalar el exceso de oferta que existe para que tomen conciencia los países productores, y así tratar de persuadirlos a que congelen su producción y tratar de evitar que caigan los precios.

Los mercados de largo plazo reaccionaron ante la noticia, y a pesar que los precios spot bajaron con la noticia, los inversionistas de fondos de cobertura de riesgo, recompraron sus posiciones “cortas” de futuros de petróleo por considerar que los precios no podrían caer más, lo que sugiere que consideran que el mercado está cambiando y saliendo de un “momentum” negativo.

Al momento de la redacción de este editorial, los precios del petróleo subían más de 2% a 45$ por barril y el sector energético se disparaba un 1%.

Ahora solo queda esperar la decisión de los países de la OPEP en Argelia, si decidirán congelar la producción o no , y de lograr hacerlo, después habría que convencer a los no OPEP que sigan el mismo camino de no aumentar la producción.

Si se logra congelar la producción, sería un triunfo para el ministro Del Pino. Si esto ocurre PDVSA entonces no sólo debe ocuparse de hacer estos esfuerzos diplomáticos extraordinarios de tratar de subir los precios, sino más bien deben ocuparse de mantener y hasta tratar de aumentar la producción de crudo venezolana.