El presidente de Datanalisis, Luis Vicente León, reflexionó sobre la diáspora venezolana y afirmó que Venezuela ha perdido tanto la base estructural de la sociedad como la capa profesional que impulsa el desarrollo económico. Advirtió que la fuga de talentos está dejando desvalido a un país que puede recuperarse. Así lo reseña Globovisión

En ese sentido, señaló que perfil del emigrante venezolano es el de una persona profesional, joven, probablemente recién graduado que al salir a la realidad social se da cuenta de las muchas limitaciones que tiene que vencer para hallar la estabilidad socioeconómica.

Aseguró que los principales destinos son aquellos países donde es posible la homologación de los títulos profesionales. Asimismo, dada a la crisis político-económica, advirtió que es común la migración de los inversionistas, lo que detiene el aparato productivo del país.

“Venezuela necesita producir, pero los empresarios, tanto los de grandes posibilidades adquisitivas como los emprendedores, han ido a hacer negocio en otros lugares y los CC, empresas, restaurantes que debieron estar en Caracas, Valencia o Maracaibo están en Panamá, Chile, Ecuador entre otros”.

La inseguridad transformó a los padres

La mayoría de la población que ha salido de Venezuela o ésta en vías de hacerlo afirma que se marchan por la inseguridad como primer motivo. En ese sentido, León explica que este factor ha ocasionado un cambio radical en la sociedad.

Según explica, a los padres les urge sacar a sus hijos del país, si tienen las opciones, en el mismo momento en que terminan el bachillerato. Y es que los padres no soportan la presión de la inseguridad

“El vete a estudiar, que antes significaba posteriormente el retorno de un venezolano más preparado, ahora es un vete para siempre. El 96% de los que se van no regresan”.

León afirmó que la vida del migrante es dura y compleja, pero siempre el que se va le da un peculiar valor al hallar la tranquilidad que no percibían en su país. De ahí se desprenden las “comparaciones entre lo que tengo y lo que deje, y surge el sentimiento de lástima”.

En ese sentido, explicó que la mayoría de los migrantes tiene la necesidad de justificar su partida y es por ello que cae en comparaciones e imprecisiones que a la postre no son las más idóneas.

Insistir en Venezuela

El economista hizo un llamado a rescatar lo positivo de aquella crítica que asegura que el 65% de la capacidad instalada está ociosa.

“Eso que podría verse como una debilidad es la muestra de que nos podemos recuperar. Venezuela requiere recursos para impulsar el mercado, tiene el talento, la estructura y los equipos, no requiera una ayuda humanitaria de por vida como otros países”.

Insistió en que anteriormente se ha demostrado que ante las crisis Venezuela tiene la mayor capacidad de recuperación de Latinoamérica. Es por ello que aún grandes empresarios siguen apostando por el país, “la mayoría sigue luchando día a día por encontrarse con un mejor país.”

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