Con 218 votos (de 266) el pleno del Senado español aprobó una moción en la que pide a Venezuela la “inmediata liberación de todos los presos políticos”, una iniciativa que generó un intenso enfrentamiento entre los partidos de la Cámara alta.

Al debate asistieron familiares de presos venezolanos, como el padre de líder nacional de Voluntad Popular, Leopoldo López, la esposa de Yon Goicoechea, Rosaura Valentini, o Antonietta Ledezma, hija del exalcalde de Caracas, Antonio Ledezma.

La iniciativa, avalada por una amplia mayoría de la Cámara, fue presentada por el gobernante Partido Popular, y contó con los apoyos de este grupo, los socialistas del PSOE, los liberales de Ciudadanos y grupos nacionalistas minoritarios.

La moción también pide que le sean restituidas a la Asamblea Nacional todas las competencias que le han sido sustraídas, y que la ONU y la OEA pueden valorar la crisis humanitaria que vive Venezuela.

“En un país que no respeta los derechos humanos, los verdaderos demócratas tenemos que estar al lado de los que luchan por la libertad”, expresó Dionisio García Carnero, portavoz de Asuntos Iberoamericanos de los populares en la Cámara Alta y encargado de defender la iniciativa.

La iniciativa de los conservadores incorporó dos enmiendas del PSOE y de los nacionalistas vascos del PNV que instan también al Gobierno español a animar al diálogo interno en Venezuela, a colaborar con las iniciativas internacionales de diálogo y también a buscar una postura común de la UE sobre el país.

España “no es ejemplo”

En la votación se abstuvieron los grupos parlamentarios de Unidos Podemos (partido indignado) y ERC (nacionalistas catalanes), mientras que el grupo valenciano Compromís se ausentó de la votación.

El grupo de Unidos Podemos explicó que su grupo no apoyaba la moción por tratarse de una “nueva cortina de humo” del PP ante sus casos de corrupción, ya que la semana pasada se detuvo al exnúmero dos del partido en la región de Madrid.

El representante de ERC, Miquel Àngel Estradé, justificó su abstención por entender que España no puede dar “lecciones” a Venezuela cuando está “represaliando” a los independentistas catalanes, lo que generó las protestas del PP.

Pero el mayor enfrentamiento fue con el senador de Compromís Carles Mulet, el cual llamó “corruptos”, “sinvergüenzas” e “hipócritas” a los populares, les acusó de “amparar” regímenes dictatoriales como Guinea Ecuatorial y les emplazó a condenar la vulneración de derechos humanos en otros países, como propuso mediante 368 enmiendas que el PP no ha aceptado.

Dionisio García Carnero en su intervención concluyó que hoy “todo el Senado, excepto los senadores que se han abstenido, reclama a Maduro que pare de una vez por todas, devuelva Venezuela a los venezolanos y libere de inmediato a los presos políticos”.

La situación de Venezuela es una tema habitual en la actualidad política española, hasta llegar a convertirse en uno de los debates principales de la última campaña electoral.

El partido Podemos, nacido del movimiento de los indignados del 15M, fue acusado de presunta financiación ilegal con fondos procedentes de los Gobiernos de Venezuela o Irán, la última vez en un supuesto informe policial que carecía de membrete oficial.

Las denuncias presentadas en este sentido han sido archivadas hasta en cinco ocasiones.

Fuente:Analítica