El superintendente Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), William Contreras aseveró que  las panaderías que reciben harina de trigo por parte del Gobierno nacional y a su juicio “cierren sin motivo” serán “entregados a la comunidad” e indicó que los integrantes del Plan 700 son los asignados para esta labor, de acuerdo al artículo 47 de la Ley de Precios Justos.

Contreras denunció el cierre de panaderias esperando las inspecciones de la Sundde y por ello puntualizó que “Sunagro, la Sundde y la Fuerza Armada agarramos y empezamos a abrir esas panaderías y le estamos diciendo si no aparecen sus dueños, convocamos a los Clap (Comités Locales de Abastecimiento y Producción), se levanta el acta correspondiente para garantizar el debido proceso y esa panadería se la vamos a entregar a una comunidad”.

“Han sido habilitados para estas operaciones 10.100 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana, Milicia, Sundde, Sunagro para acompañar al personal del Poder Popular, integrado por 700 personas, quienes fueron acreditados en Catia como comisionados de protección de los derechos de los consumidores”, aclaró el funcionario.

Contreras detalló además que “90% del contenido del saco de harina panadera debe usarse para las referidas presentaciones del pan y el otro 10% restante en la elaboración de otros productos.El precio será tipificado de acuerdo a la ubicación del local”.

Entretanto, destacó que el procedimiento de supervisión a estos establecimientos se hará de manera simultánea en las 709 panaderías registradas en el sistema Sica de Sunagro, en las 22 parroquias del Distrito Capital.

Método de trabajo

“A partir de las 6:00 de la mañana, tiene que haber producción continua. Cero condicionamiento de horario, cero condicionamiento de venta. El panadero tiene que dejar su materia prima preparada, amasada y organizada como era antes, de manera que en media hora debe estar saliendo el pan canilla y francés”, dijo el superintendente sobre el método de trabajo que se debe implementar por parte de quienes elaboran el pan.

La medida ha sido criticada por representantes de distintos sectores del país, tanto empresarial como político, sin embargo el superintendente aclaró que estas supervisiones son producto de investigaciones previas sobre las condiciones de estos establecimientos.

“Nadie puede pensar que estamos atacando a los panaderos porque cuando llegamos a esta jornada es porque previamente se establecieron disposiciones para los molinos, se aseguró que la importación de la materia prima estuviera a punto para ser distribuida, se establecieron nuevas reglas para los distribuidores y así acabar con los intermediarios y finalmente las panaderías propiamente dichas”, sostuvo.

Con información de Panorama y VTV